Alguna vez había leído alguna referencia al banco de las memorias, un proyecto de unos italianos que busca recopilar en una especie de repositorio los testimonios y voces de los abuelos. En algún momento exploré el Sitio, más con curiosidad que otra cosa, pero sin mayor profudidad. En el Google Buzz, un amigo envió el siguiente mensaje: “¿Alguien tiene abuelos que tengan historias que contar? Contácteme! www.memoro.org” y es curioso que estas referencias sean socializadas por ingenieros de sistemas, a los cuales, supuestamente, la memoria y la historia en general le son ajenas, y por ello vuelvo a ver el banco de la memoria y su proyecto derivado “Memoro”, y así pues, aprovechando el desorden, me gustaría reseñar el proyecto:
El proyecto Memoro es un nuevo nombre dado al banco de las memorias, un proyecto sin ánimo de lucro (non profit) que nace en agosto de 2007 en Italia y cuyo primer sitio web, www.bancadellamemoria.it, fue lanzado en junio del siguiente año, aunque en el Internet Archive es posible encontrar registros desde el año 2006 [cfr: Banca de la Memoria en el Internet Archive, Sitio del 2006, Sitio "ianugural" del 2008]. Les recomiendo primordialmente leer la introducción (sobre todo para aquellos que trabajan Historia Oral), donde inicia diciendo: “Muchos de nosotros probablemente recordamos con nostalgia cuando, siendo niños, nos sentabamos en las piernas de nuestros abuelos para escuchar, encantados, y atentos, las historias que nos relataban”[ver], lo cual resume básicamente el principio del proyecto: recopilar las entrevistas y voces que los mismos usuarios hacen de sus abuelos, esas historias de las que todos hacemos remembranzas pero que tan pocos hemos conservado.
El funcionamiento del proyecto es básicamente el siguiente: la recolección se puede hacer de dos maneras, la primera, por medio de entervistas realizadas por la redacción, es decir, los miembros del proyecto, y por otro lado, por medio de los mismos usuarios que espontáneamente cargan archivos. En todo caso, la redacción edita formalmente las participaciones de los usuarios y les agregan los datos de catalogación. Incluso, existe una sección específica para los patrocinadores donde los empleados pueden subir testimonios de su experiencia laboral (aunque no sé hasta qué punto un trabajador pueda y quiera subir algo que le moleste de su trabajo o la compañía a ese espacio, y digo no sé porque no he revisadoa fondo los testimonios, además de estar en italiano, lo cual dificulta algo las cosas)
En el momento, el Sitio cuenta con una memoria transferida, en el espacio Español, el cual existe desde febrero de 2009, de 2 meses, 14 días, 10 horas y 8 minutos, en tiempo de audio y video. Del cual el video en línea ocupa casi seis horas, con 32819 videos vistos y 96726 visitas hasta el momento [10/08/2010 11:45 horas -5GMT]. Otros datos, más interesantes aún, es que la edad media de los entrevistados es de 78 años, y han sido entrevistados un total de 1491 personas, cuya memoria se remonta hasta el 23 de noviembre de 1916. Más curioso aún, es que el Sitio tiene un banco de memoria de Venezuela [ver], con un día y diez horas y media de memoria, que se remonta hasta el 8 de Julio de 1924. También existe un banco de Argentina [ver], con doce días y ocho horas y media de memoria transferida que se remonta hasta el quince de enero de 1918. Los otros bancos corresponden al Reino Unido, Francia, Alemania, Japón, Estados Unidos y Camerún; y por eso digo que es curioso que aparezca Venezuela, y no México o Perú, países con una fuerte tradición histórica y nacionalista, pero aún lo es más, porque Venezuela no sólo no tiene una fuerte tradición historiográfica, sino además es un país con pocas propuestas en torno al uso de herramientas digitales.
Sin embargo, el banco de la memoria de Venezuela concentra sus contenidos en una colección denominada “íconos de la ULA” es decir, de la Universidad de Los Andes, de Mérida. Sin embargo, no existe una especie de respaldo institucional o vinculación como proyecto específico de la Universidad, por lo menos no en lo que aparece en la Web de la ULA * o en otras noticias. Sin saber bien de donde procede la iniciativa, es claro que por lo menos en esta universidad, un grupo de personas se han interesado en conservar su memoria institucional a través de entrevistas de video y de un banco de memoria particular.
Sería interesante vincularse a un proyecto como este, o incluso construir una propuesta similar, ya que en este sentido se enfoca el repositorio de Historia Abierta, el banco de memoria digital, pero con algo más de orden y de planificación, es posible desarrollar un proyecto bien interesante, clave para la Historia Oral y para la conservación y recuperación de la memoria colectiva.