Historia Digital

La historia digital puede entenderse como una forma de examinar y representar el pasado aprovechando las tecnologías digitales, específicamente ordenadores, programas de computadora y redes de Internet. Por un lado, la historia digital es un espacio abierto para la producción y comunicación, acompañando el desempeño de nuevos recursos para la enseñanza. Por otro lado, es un enfoque metodológico enmarcado en las fortalezas del hipertexto para hacer, definir, buscar y encontrar asociaciones con el registro de la humanidad en el pasado. Hacer historia digital, entonces, es en buena medida digitalizar el pasado, pero más allá, es lograr que la tecnología contribuya a la experimentación y lectura de los problemas de la historia¹. La dificultad para definir la historia digital radica en que esta cambia a la par de las innovaciones en el terreno de las tecnologías de la información y la comunicación. En sus inicios, la historia digital correspondía básicamente a la adaptación de la historia al terreno de las computadoras, en especial para la utilización en proyectos de historia económica o demografía histórica donde era necesario procesar una gran cantidad de datos. La masificación de ordenadores en las instituciones educativas y en los hogares, llevaron a historiadores como Roy Rosenzweig a crear aplicaciones para la difusión de la historia en formatos CD-Rom, productos que requerían implementar los fundamentos de la historia digital: recolección, digitalización, organización, presentación y difusión. La construcción de la web llevó rápidamente la historia al plano de la Internet, en primer lugar mediante websites y presentaciones digitales (1.0), luego con la combinación de presentación, digitalización y recolección de información (1.5), posteriormente el desarrollo de aplicaciones para la interacción con los usuarios quienes entraron a contribuir con sus propios materiales (2.0), y actualmente se desarrollan programas y métodos para la minería de datos y la búsqueda semántica de información (3.0) Así mismo hay una serie de problemas que son específicos de la historia digital, uno de ellos es el desarrollo de metodologías eficientes para la crítica de fuentes digitales y digitalizadas, lo que ha implicado el ajuste en los métodos de recolección de información y en la asignación de metadatos para identificar la veracidad de la fuente. Otro problema conlleva la migración tecnológica y la necesidad de actualizarse al ritmo de las innovaciones en sistemas y dispositivos, como por ejemplo el desarrollo de aplicaciones para móviles o la transformación de plataformas al estándar HTML5. La forma como las comunidades y personas alejadas de la tecnología, ya sea por aspectos socio-económicos (ausencia o deficiencia de conectividad), culturales o físicas (dificultades para interactuar con los dispositivos de los ordenadores) es así mismo otro reto de la historia digital, ya que de hecho lo que se busca con esta es lograr la mayor interacción de la historia con el público. La narrativa en la historia digital también es un aspecto que se tiene en cuenta, ya que la web implica una forma de argumentar muy diferente a la del libro tradicional o incluso del documental audiovisual. El lenguaje de la web, al estar fundamentado en el hipertexto, implica la argumentación en mapas, así como en la creación y modificación de contenidos. La no linearidad del lenguaje en la web conlleva a la hipertextualización de la historia, lo que resulta en un producto que difiere formalmente de su producción bibliográfica tradicional.