Capilla de Nuestra Señora de Los Dolores

La capilla de Nuestra señora de los Dolores tiene las características arquitectónicas propias de las llamadas iglesias matrices, más exactamente entraría a hacer parte de las conocidas como iglesias elementales, una de las manifestaciones arquitectónicas religiosas que se dieron en Colombia desde la llegada de los españoles.

Según el cronista José Joaquín García a mediados del siglo XVII, cuando Bucaramanga aún ostentaba la categoría de Pueblo de Indios y Real de Minas “los habitantes edificaron en el caserío el primer oratorio, que quedaba situado en el mismo punto que hoy ocupa la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores en la esquina Noreste de la Plaza (Actualmente Parque Custodio García Rovira). “Medía muy pocas varas de extensión; su techo estaba cubierto de palma; no tenía altar, y en la mesa que debía servir para éste sólo había colocada una imagen de la Santísima Virgen”.

La principal función del oratorio era servir como sede para la evangelización de la población indígena y de los negros esclavos que eran obligados a trabajar en la extracción de oro. Por aquel entonces, el cura encargado de dar misa tenía que trasladar los elementos necesarios para su realización desde la Parroquia de San Juan de Girón, pues éste oratorio aún no contaba con los elementos suficientes para la celebración religiosa.

En 1778, cuando se produce el cambio político-administrativo que llevó a la erección de la Parroquia de Bucaramanga y la consecuente extinción del pueblo de indios, se procedió a realizar la demarcación de la Plaza Principal y el trazado de las 32 cuadras iníciales de la nueva Parroquia. No existe claridad sobre la fecha exacta de la construcción de la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores y en qué momento dejó de ser Oratorio para convertirse en Capilla, pero muy seguramente este cambió se dio por estos años.

Tampoco hay certeza de si la estructura existente del oratorio fue remodelada para conformar la Capilla, o si por el contrario de levantó una completamente nueva años después, lo cierto es que su función ya no era la evangelización de los indígenas, sino el lugar para la práctica del culto católico de "Blancos" y mestizos.  

Para las dos primeras décadas del siglo XIX no existe información acerca de lo ocurrido con la Capilla, pero en 1825 ésta contaba ya con una casa cural que interiormente conectaba con la iglesia. En esa casa vivió el cura Eloy Valenzuela quien permaneció en su cargo hasta 1834. 

En 1835 la Capilla recibió una intervención a cargo del maestro José María Gómez quien construyó el altar principal, mientras que los altares laterales fueron tallados por el maestro Braus. Entre1857 y 1860 en alargó el cuerpo principal y se cambiaron las columnas de madera por columnas de ladrillo. 

La última noticia sobre la capilla durante el siglo XIX fue la restauración impulsada por el cura Francisco Romero quien en ese momento era el Director de Obras Públicas de Bucaramanga, institución existente desde la década de 1860. El cura dispuso que “se derribara la torre de la capilla para despejar la vía y acabar en la zona con el depósito de inmundicias que allí se acumulaba y se hacía intransitable”.

El 21 de julio de 1954 siendo presidente el Teniente General Gustavo Rojas Pinilla, la Presidencia de la República declaró Monumento Nacional a la Capilla de Nuestra Señora de los Dolores, mediante el Decreto No. 2210. A partir de entonces se encargó de su cuidado a la Academia de Historia de Santander.

En la década del 70 fue remodelada en dos ocasiones. La primera fue realizada por la Universidad Industrial de Santander en 1972 cuando se le devolvió el aspecto original volviendo a las columnas de ladrillo y se hizo el levantamiento de la espadaña que el padre Francisco Romero había derrumbando un siglo atrás (1871) aludiendo que alrededor existían problemas de higiene y taponamiento de la vía. Tres años después el techo de la capilla amenazaba ruina y el Woman’s Club acomete y costea la restauración. Debido al crecimiento poblacional y del tejido urbano de Bucaramanga durante todo el siglo XX, en la actualidad la capilla es vista como destino turístico de la ciudad. Además, en esta capilla reposan los cuerpos de Eloy Valenzuela y de Aurelio Martínez Mutis. 

Images

Source: Acuerela, Fernando Turk, 1990 View File Details Page

Source: Sistema Nacional de Informacion Cultural -CINIC. Ministerio de Cultura. View File Details Page

Source: Silvano Pabon Villamizar, 2007: http://www.panoramio.com/user/421843 View File Details Page

Cite this Page:

Sergio Andrés Acosta Lozano y Roman Javier Perdomo González , “Capilla de Nuestra Señora de Los Dolores,” Patrimonio Urbano de Bucaramanga, accessed October 19, 2017, http://historiaabierta.org/mapa/items/show/8.

Related Tour

Subjects

comments powered by Disqus

Share this Lugar