Para conocer sobre la sismicidad histórica es fundamental la obra clásica “Historia de los Terremotos en Colombia”[1] elaborada por el Padre Jesús Emilio Ramírez. Esta investigación, publicada por primera vez en 1969, recoge los datos principales sobre los eventos sísmicos que se han dado en el país desde los tiempos de la conquista en el siglo XVI y continúa hasta llegar al año de 1974.
En la obra de Ramírez se registran 597 sismos, de los cuales 111 tiene su epicentro en el departamento de Santander. Igualmente se mencionan eventos de significativa importancia como los ocurridos en 1530 en Villa del Rosario, registrado por algunos de los cronistas. Así mismo el sismo que afecto a Cali y Popayán en 1566. Igualmente el terremoto de julio de 1785, el cual afectó principalmente a la capital, Bogotá. Uno más ocurrido en Bogotá en 1967, tuvo una magnitud de 6,7 y causó numerosos heridos.
El evento sísmico de mayor intensidad registrado en la historia reciente de Colombia, fue el ocurrido en 13 de diciembre de 1979 en el Pacifico Sur, cerca de Tumaco (provocado por la falla conocida como “Segmento del Cauca”). Este evento dejó como resultado un número aproximado de 500 víctimas, varios desaparecidos y la destrucción por lo menos de seis aldeas de pesca.[2] Sumado a lo anterior se presentaron daños posteriores asociados a al tsunami que ocurrió como consecuencia del terremoto.
Se han hecho estudios detallados de dos terremotos ocurridos en 1979. El primero de ellos se registro el 23 de noviembre, con una magnitud de 6.5 en la escala de Richter. El movimiento telúrico afecto a varias poblaciones colombianas, principalmente a Manizales Pereira y Armenia. Sin embargo varios municipios de aquellos departamentos sufrieron las consecuencias del temblor. Inclusive en poblaciones del sur de los departamentos del Chocó y Antioquia, y algunos del norte del Valle del Cauca.[3]
El hecho de este tipo más reciente y que aún pervive en la memoria de los colombianos, ocurrió en el año de 1999 en la ciudad de Armenia, capital del departamento del Quindío, el cual afectó dieciocho pueblos de los departamentos del eje cafetero, y en menor grado, las ciudades de Pereira y Manizales. El sismo, de 6.2 en la escala de Richter, dejó cerca de 2000 muertos y cerca del 60 por ciento de las edificaciones afectadas.
Santander es representativo de la zona de confluencia de las placas Caribe y suramericana, conocida como bloque Andes del Norte. Las fallas que afectan territorio aledaño a la ciudad de Bucaramanga, se incluyen dentro del sistema que viene desde el Ecuador hasta el norte de Colombia. Este entramado bordea el costado oriental de la Cordillera Oriental que atraviesa varias regiones del país.[4] Cada una de estas regiones presenta algunos fragmentos de falla. Unos más que otros, como es el caso del departamento de Santander.
En una escala más local el área metropolitana de Bucaramanga las fuentes sísmicas se enmarcan dentro de tres bloques tectónicos definidos por el Sistema de Fallas de Bucaramanga y del Río Suárez[5]. Estas dos fallas, hacen parte de lo que se conoce como el “Nido sísmico de Bucaramanga”.
El denominado Nido de Bucaramanga” o “Enjambre Sísmico de Bucaramanga” tiene su epicentro a 150 kilómetros de profundidad y a 50 km al sur de la capital de Santander, entre las poblaciones de Umpalá, Cepitá y la Mesa de Los Santos, en el Cañón del Chicamocha.[6] Según estudios de por geólogos, este “Nudo sísmico” es catalogado como el segundo en actividad permanente en el mundo, pero esa regularidad sísmica contribuye a disipar energía y a prevenir una catástrofe originada por un terremoto.[7] Se calcula (Ingeominas) que este sistema de fallas representa el 60 % de la sismicidad reportada por la red Sismológica Nacional de Colombia.
De esta forma, Bucaramanga se encuentra en la región sismo activa de Colombia con mayor producción de sismos (60 % del total registrado por Ingeominas). Su alta tasa de producción de sismos, por lo menos durante sus últimos 60 años, la ubica como una de las de mayor peligro sísmico en todo el mundo. Pero, a pesar de esta ocurrencia de eventos sísmicos, la ciudad de Bucaramanga no ha sido escenario de terremotos catastróficos hasta la fecha. Aún asi, consideramos que es muy bajo el número de terremotos que alcanzan a despertar la atención de los comunicadores y la ciudadanía. De todas formas se han presentado algunos eventos que se pueden destacar.
Para llevar a cabo este estudio, se realizó una revisión de noticias que pudieran aparecer en los diarios locales (Vanguardia Liberal). El periodo de tiempo revisado fue desde 1950 hasta 1974. Se hizo una revisión de noticias tratando de encontrar la mayor cantidad posible, teniendo como base las fechas de los catálogos sismológicos.[8] En esta tarea encontramos que algunas fechas registradas en los catálogos no coinciden con las noticia en la prensa o quizá no fueron registradas por el periódico, sin embargo algunas de ellas si, y con base en ellas trabajaremos. (Ver Tabla 1)
De acuerdo con el presente estudio, se puede ver que en el periodo comprendido entre 1950-1974, hay muchas oscilaciones en cuanto al número de noticias que se producen cada año, variando desde cero, en muchos años, hasta una cantidad de cinco en el mismo periodo de tiempo. En la tabla se aprecia que el mayor número de noticias encontradas durante el presente siglo ocurre en 1973, cuando se tiene conocimiento de 5 sismos. Otro año importante de acuerdo con el numero de noticias sísmicas ocurridas en la región de Bucaramanga es 1974, año en el que aparecieron cuatro noticias.
Tabla 1. Eventos sísmicos registrados en el área metropolitana de Bucaramanga entre 1952 y 1974[9]
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Número
|
FECHA
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Año
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Mes
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Día
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|
1
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1952
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junio
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3
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|
2
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1952
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julio
|
8
|
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3
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1953
|
junio
|
28
|
|
4
|
1956
|
abril
|
22
|
|
5
|
1956
|
noviembre
|
16
|
|
6
|
1957
|
abril
|
6
|
|
7
|
1958
|
abril
|
7
|
|
8
|
1958
|
julio
|
14
|
|
9
|
1959
|
abril
|
11
|
|
10
|
1960
|
febrero
|
6
|
|
11
|
1960
|
febrero
|
15
|
|
12
|
1960
|
junio
|
25
|
|
13
|
1961
|
febrero
|
26
|
|
14
|
1961
|
abril
|
2
|
|
15
|
1962
|
junio
|
10
|
|
16
|
1962
|
agosto
|
8
|
|
17
|
1963
|
junio
|
10
|
|
18
|
1963
|
agosto
|
8
|
|
19
|
1963
|
junio
|
3
|
|
20
|
1964
|
septiembre
|
3
|
|
21
|
1965
|
febrero
|
26
|
|
22
|
1966
|
abril
|
10
|
|
23
|
1966
|
septiembre
|
11
|
|
24
|
1967
|
marzo
|
21
|
|
25
|
1967
|
abril
|
19
|
|
26
|
1967
|
julio
|
7
|
|
27
|
1970
|
enero
|
27
|
|
28
|
1972
|
agosto
|
18
|
|
29
|
1972
|
diciembre
|
26
|
|
30
|
1973
|
enero
|
6
|
|
31
|
1973
|
febrero
|
16
|
|
32
|
1973
|
abril
|
23
|
|
33
|
1973
|
agosto
|
30
|
|
34
|
1973
|
julio
|
7
|
|
35
|
1974
|
abril
|
17
|
|
36
|
1974
|
septiembre
|
5
|
|
37
|
1974
|
agosto
|
28
|
|
38
|
1974
|
diciembre
|
14
|
Fuente: Catálogo sismológico. En: RAMÍREZ, JESÚS EMILIO: Historia de los terremotos en Colombia. Instituto Geográfico “Agustín Codazzi”, Bogotá, Editorial Argra, 1977.
Una representación grafica de la situación del número de noticias sísmicas encontradas se muestra en grafica 1; puede verse que en promedio, desde 1952 para cada cinco años transcurridos al menos ocurren dos sismos que alcanzan a ser sentidos por la población y que logran llamar la atención de los comunicadores, convirtiéndose noticia, por menos en los periódicos locales. En el mismo sentido se puede considerar en el periodo comprendido entre 1950 y 1974 ha sido de mayor ocurrencia de sismos percibidos por los habitantes de Bucaramanga; en dicho periodo se informa sobre 38 noticias sísmicas.
Grafica 1:
EFECTOS DE LOS TERREMOTOS EN LA CIUDAD DE BUCARAMANGA.
Vemos que el nido de Bucaramanga es una fuente sismogénica que presenta, por lo menos en lo que concierne al periodo de estudio, una alta y frecuente producción de sismos. Sin embargo, no debe extrañar que en la ciudad de Bucaramanga no se haya presentado, por lo menos hasta la actualidad, ninguna situación lamentable de pérdidas humanas y materiales producidas como efectos directos de los eventos sísmicos ocurridos. Esto responde precisamente a dos consideraciones fundamentales:
En primer lugar, tenemos que en promedio la magnitud de los sismos del nido de Bucaramanga no sobrepasan de 4.7 de magnitud, valores que pos su fuerza se consideran todavía entre débiles a intermedios. En la escala de Richter, está en el rango donde se considera que por lo general solo puede ocasionar “daños muy escasos”.
En segundo lugar, estos eventos ocurren en un volumen relativamente pequeño en un intervalo de profundidad entre 160 y 180 kilometros; esto hace que la cantidad de energía sísmica que alcanza a llegar a la superficie terrestre sea demasiado débil y por tanto no son tan sentidos en la superficie.[10]
Esto resulta bastante alentador para los habitantes de Bucaramanga, ya que de preservarse la tendencia que actualmente rige para el Nido de Bucaramanga, la ciudad y las poblaciones vecinas difícilmente podrán ser afectadas trágicamente por un sismo que se genere en esta fuente sismogenica. Por estas razones vemos que el desarrollo económico y urbanístico de la región, y más concretamente de Bucaramanga, no ha sido afectado o disminuido por los daños y pérdidas que pueden ser causados por una catástrofe sísmica.
Sin embargo, a pesar de esto, existen varios casos en los cuales algunos sismos débiles generados en el Nido de Bucaramanga han causado leves repercusiones en la ciudad, siendo las mayores, las dejadas por el sismo del 7 de julio de 1967, el cual se considera, hasta ahora, como el sismo mas fuerte sentido en la ciudad.
A continuación, señalaremos algunas noticias que presentan dato sobre los efectos y daños más relevantes causados por sismos que han afectado o se han sentido en la ciudad Bucaramanga:
El sismo de Abril 19 de 1952. V.L., 20 de abril de 1952. p. 1
Este sismo que se presentó a las 5 y 3 minutos de la mañana, logró agrietar paredes de algunas edificaciones entre casas y edificios de la ciudad de Bucaramanga. (Colegio Santander, Liceo Nazareth, Cárcel de la concordia). Se da conocimiento de la destrucción de una casa antigua, que al parecer no estaba construida para resistir ningún movimiento producido por ondas sísmicas.
El sismo de Diciembre 14 de 1952. V.L. 15 de diciembre de 1952. p. 1
Este sismo fue sentido un poco más fuerte que el anterior, sus principales consecuencias se enumeran en los agrietamientos sufridos por varias casas, edificios en diferentes sectores de la ciudad.
El sismo de Abril 22 de 1956. V.L. 23 de abril de 1956, pagina 1.
En esta oportunidad, nuevamente sufrieron agrietamientos las paredes de varias casas en distintos sectores de la ciudad.
El sismo de septiembre 2 de 1964. V.L. 3 de septiembre de 1964. p 1
Este evento, al parecer, es uno de los que más estragos en cuanto a afectación de personas, ha causado en la ciudad de Bucaramanga. Se informa que dejo 7 heridos y 30 casas destruidas, dejando inservible el casco urbano.
Es necesario mencionar que esta información, por lo que representa, creemos que está incompleta y merece mayor verificación con la búsqueda de mayores datos.
El sismo de Julio 7 de 1967. V.L. 30 de julio de 1967, pagina 8.
Puede considerarse este sismo como el más fuerte sentido hasta ahora en la ciudad de Bucaramanga. Sufrieron averías importantes edificios de la ciudad como: La catedral de la Sagrada Familia, el templo de San Pedro Claver, el edificio Turbay; se derrumbó la imagen del Sagrado Corazón, entre otros efectos. Además de esto, por lo menos otras veinte casas y edificaciones ubicadas en diferentes sectores de la ciudad también fueron averiadas. El estado en que quedó la cúpula de la Catedral de la sagrada Familia mostraba la necesidad de que debería se demolida. Estos efectos del sismo dejaron varias personas heridas.
Trascribimos algunas noticias que nos ha parecido curiosas. Por la forma en que son presentadas. En este caso se anuncia alarma entre la comunidad:
Noticia del 28 de junio de 1953, hora 12:15 (Vanguardia Liberal, 29 de junio de 1953, p. 1)
“Hacia el medio día de ayer tuvo lugar un fuerte temblor que afortunadamente fue de escasa duración, pero que sin embargo causo alarma entre los habitantes de la ciudad, quienes a esa hora se encontraban preparándose para tomar el almuerzo”
Noticia del 26 de Febrero de 1961, hora 20:15 (Vanguardia Liberal, 27 de febrero de 1963, (p. 1)
“Un fuerte temblor de tierra cuya duración fue de 3 segundos, se registro en esta ciudad a las 8:15 de la noche de ayer. El movimiento sísmico tuvo oscilaciones cortas y un periodo de trepidaciones bastantes perceptibles según los sismógrafos del instituto Geofisico de los Andes. El epicentro fue en La Mesa de los Santos, en donde las oscilaciones se hicieron un poco más acentuadas, siendo imperceptibles las trepidaciones. Los sismógrafos registraron el movimiento en sus tres fases principales. En la primera se registraron las ondas preliminares a los 20 minutos la sacudida principal. En las segunda, registrada a los 12 minutos lo movimientos fueron de una amplitud mas grande y un periodo un poco mas largo que en la tercera FACE registrada a los 90 minutos, se observaron ondas de gran amplitud e irregulares. El movimiento sísmico fue sentido en varias poblaciones del departamento y en la capital del país, con una menor intensidad”
A manera de conclusión podemos decir que hasta el presente no existe ninguna evidencia que muestre en Bucaramanga y en su área metropolitana, hayan ocurrido terremotos cuyos efectos hayan dejado victimas o cuantiosas pérdidas materiales. Los mayores efectos dejados por los sismo más severos sobre esta región, solo alcanzan a averiar y semi-destruir edificaciones, generalmente antiguas o mal construidas.
Podemos decir que los sismos mas fuertes sentidos sobre el área de estudio fueron ocurridos en septiembre 2 de 1964 y el 29 de julio de 1967, los cuales tuvieron como consecuencia 7 heridos y 30 casas destruidas, quedando severamente afectado el casco urbano en el primero, y en el segundo con averías importantes –edificios de la ciudad como: la catedral de la Sagrada Familia, y el templo de San Pedro Claver, el edificio Turbay y la imagen del sagrado corazón que se derrumbo. En este último sismo además se notó que por lo menos otras veinte casas y edificaciones ubicadas en diferentes sectores de la ciudad también sufrieron averías.
[1] RAMÍREZ, JESÚS EMILIO: Historia de los terremotos en Colombia. Instituto Geográfico “Agustín Codazzi”, Bogotá, Editorial Argra, 1977, p. 32
[2] SALCEDO. Óp. cit. p. 14
[3] INSTITUTO GEOGGRAFICO “AGUSTIN CODAZZI”. Terremotos colombianos noviembre 23 diciembre 12 de 1979. p. 7.
[4] INGEOMINAS. Estudio general de la amenaza sísmica en Colombia, 1997 p. 15
[5] Varios autores. HERMELIN, Miguel (Editor). Entorno natural de 17 ciudades de Colombia. Universidad EAFIT, Sociedad Colombiana de Geología, Julio de 2007. p. 100p. 94
[7] En promedio la magnitud de los sismos del nido de Bucaramanga no sobrepasan de 4.7 de magnitud, valores que por su fuerza se consideran todavía entre débiles a intermedios.
[8] Catálogo Sismológico 1566-1974. En: RAMIREZ. Op. cit.,p. 217 y ss.
[9] Téngase en cuanta que en esta tabla sólo están incluidos aquellos eventos sísmicos que tiene una escala mayo de 3.5.
[10] Varios autores. HERMELIN (editor) Op. cit., p. 98